Parabolas de Jesus
PARABOLAS DE JESUS
Las parábolas de Jesús son aquellas breves narraciones dichas por Jesús de Nazaret que encierran una educación moral y religiosa, revelando una verdad espiritual de forma comparativa. No son fábulas, pues en estas no intervienen personajes animales con características humanas, ni alegorías,
pues se basan en hechos u observaciones creíbles, teniendo la mayoría
de estos elementos de la vida cotidiana. Las parábolas se encuentran
contenidas en los evangelios canónicos, aunque se pueden encontrar en los evangelios apócrifos, como el de Tomás y de Santiago.
La finalidad de las parábolas de Jesús es enseñar como debe actuar
una persona para entrar al Reino de los Cielos y, en su mayoría, revelan
también sus misterios. En ocasiones Jesús usó las parábolas como armas
dialécticas contra líderes religiosos y sociales, como por ejemplo la Parábola del fariseo y el publicano. En la Biblia se encuentran los siguientes textos titulados Propósito de las parábolas: Mateo 13:10-17, Marcos 4:10-12 y Lucas 8:9-10.
Jesús dice que enseña usando parábolas para que comprendan su mensaje
sólo aquellos que han aceptado a Dios en su corazón y para que los que
tienen "endurecidos sus corazones" y han "cerrado sus ojos" no puedan
entender. Por lo tanto comprender el mensaje de Jesús significaría ser
un verdadero discípulo suyo y no entenderlo supone que no se está
realmente comprometido con Él y por ende no podemos recibir su ayuda ni
la de su mensaje.
Existen algunos debates sobre si este es el significado original del
uso de las parábolas o si en realidad fue agregado por Marcos para
reforzar la fe de sus lectores, tal vez cuando se vio perseguido.
Esta explicación parece ser esencial para comprender del todo el
mensaje real de las parábolas de Jesús, ya que deja claro que es
necesario tener fe en Él para entenderlas, o de otro modo se ven
confusas.
PARABOLA:
"Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes que
tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran
prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no
tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas,
juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y
se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: !Aquí viene el
esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se
levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las
prudentes: dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.
Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a
nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para
vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el novio; y
las que estaban preparadas entraron con él a la boda; y se cerró la
puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: !!Señor,
señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os
conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo
del Hombre ha de venir".
No hay comentarios:
Publicar un comentario